Album: Rush – Clockwork Angels (2012)

Los miembros de Rush sabían que este sería su último álbum, que llevaría a su última gira y obviamente, al fin de una era. Y este material no decepcionó en ningún rubro.

¿Se puede perder la habilidad de ser bueno? En la gran mayoría de las ocasiones si. Hemos visto miles de “retornos” desafortunados de quienes lograron tener un mediano éxito terminar con resultados funestos. Afortunadamente para nosotros, éste nunca fue el caso de Rush. Clockwork Angels tiene 38 años de diferencia con el disco homónimo de la banda, pero suena tan distinto a lo que ha sonado Rush (o cualquier otra banda anteriormente), con un rock progresivo que no busca copiar recetas conocidas ni fórmulas mágicas, incluso llegando a dejar fuera de combate a quienes pensaban que Snakes and Arrows sería el último gran disco de Rush.

Clockwork Angels tiene la particularidad además de ser el siguiente gran álbum conceptual de Rush después del increíble periodo en el que lanzaron tres álbumes de este tipo a mediados de los 70 (Caress of Steel, 2112 y Hemispheres). En este disco, podemos disfrutar de la historia de un joven buscando alcanzar sus sueños, luchando contra todo lo que se interpone en su camino, ya sea en el mundo exterior, como en su interior con sus miedos y frustraciones. Además de esto, el autor Kevin J. Anderson, trabajó de cerca con Neil Peart para concebir una novela gráfica de dicha historia, la cual, complementa de forma excepcional el concepto del álbum y le da vida a la música del trío.

Los sencillos con los que se promocionó el álbum, “Caravan” y “BU2B” son excelentes para la radio… incluso comercialmente perfectos, pero quien escucha dichas canciones aisladas en medio de una transmisión radial no puede tener ni idea que al final forman parte de un intrínseco y complejo mundo, en el cual la banda plasma imágenes en nuestra mente como si estuviesen siendo pintadas enfrente a nosotros.

En lo personal, el track “Seven Cities of Gold” me parece el punto más alto del disco, es brillante, genial y majestuosa, aunque no demerito a ningún otro track, por que la banda sabe homologar todo el disco para hacerlo orgánico y natural, absolutamente nada falta y nada sobra. “The Wreckers” y “Clockwork Angels” son igual de lo más fuerte, pero este disco se debe disfrutar como un sólo ente.

Se nota que está hecho por músicos que saben lo que hacen, saben lo que quieren y tienen la capacidad de crear y destruir mundos a voluntad. La guitarra de Alex Lifeson suena desgarradora, la voz de Geddy es sutil y no ha perdido potencia con los años, su bajo es fino y preciso como maquinaria de reloj suizo y sin duda la batería y las letras de Neil Peart hacen que todo el disco valga la pena de inicio a fin.

El álbum tiene la particularidad de tener muchísima orquestación y músicos invitados, la banda suena compacta y pareciera que el álbum fue grabado completamente en vivo por el trío, lo cual se confirma cuando se les ve en vivo interpretar los temas durante su gira para promocionar el álbum. Es una cualidad que pocas bandas pueden y podrán lograr: sonar como si fueran 20 músicos tocando al mismo tiempo, ya producidos y después de 30 tomas… pero completamente en vivo. Una maldita locura.

Desafortunadamente ahora sabemos el motivo por el cual el álbum sería el último, la gira para conmemorar los 40 años como banda en 2015 sería la última y por qué Rush ya no volverá a existir: Neil Peart murió el 7 de enero del 2020, después de casi 4 años de una lucha valiente y sensata contra el glioblastoma, por lo que este álbum, en el que mencionaba logró su cúspide como escritor y como baterista, sin duda es un enorme testamento para nosotros que tuvimos la fortuna de coexistir en el mismo planeta, al mismo tiempo con él.

“All I care about is being the greatest drummer on Earth.”

Well, you did it. Descansa en paz, profesor.

 

Lerxst

Photo Credits: Rush/Anthem Records/Roadrunner Records/Hugh Syme. Foto interior: Paul Schlueter

Album: Rush - Clockwork Angels

9.6

Canciones

9.0/10

Interpretación

10.0/10

Instrumentación

10.0/10

Producción

9.5/10

Empaque

9.5/10

Pros

  • El mejor álbum de Rush por lo menos en 20 años.
  • El sonido es maravillosamente logrado, la producción que la banda junto con Nick Raskulinecz hicieron se nota.
  • El empaque y el arte igualmente son tremendos. Imprescindible la novela gráfica que sirve como complemento del disco.
  • El LP es silencioso, prensado en vinyl de 200 gramos, una verdadera maravilla.

Cons

  • Ninguno

Lerxst

Lersxt nace hace muchos años en una tierra lejana. Actualmente busca la cura para el COVID-19 autotosiéndose. Se dice que disfruta de todo tipo de música, especializándose en cosas raras, viejas y poco comunes. En sus ratos libres hace cosas como la NaTA.

error: Copyright © 2008-2020 NaTA. Todos los derechos reservados.