Album: Ozzy Osbourne – Ordinary Man (2020)

Si hay algo que nadie ni nada puede cambiar en la vida, es el inexorable paso del tiempo. Sin embargo, es importante apreciar la vida y apreciar la oportunidad que tenemos para ver cuando un artista legendario se va a despedir de nosotros con una nota muy alta. Este es el caso de “Ordinary Man”, el último disco que tal vez sea el final en la larga carrera de Ozzy Osbourne, un emotivo y poderoso canto de cisne, o en este caso, de murciélago.

El disco fue producido de manera casi milagrosa en cuestión de días, por Andrew Watt, productor de Post Malone, quien vio el potencial que aún guardaba el Príncipe de las Tinieblas en la colaboración que realizó con el cara de tatuaje hace tiempo y decidió aprovechar todas las tomas posibles en un tiempo récord de siete días, tras lo cual vino un proceso de producción en el cual colaboraron leyendas de la realeza del rock and roll como Chad Smith, Duff McKagan (quienes aportaron la base rítmica), y colaboraciones de Tom Morello, Slash, Zakk Wylde y Sir Elton John.

Guardando distancias y con sus respectivos paralelismos, “Ordinary Man” es un disco que cierra una etapa del mismo modo que ’13’ lo hiciera con Black Sabbath hace unos años, un álbum que nos recuerda el porqué Ozzy fue y será una figura fundamental para entender el rock pesado. Podrá decirse mucho, sí, podrá señalarse que su estilo se repite, que toma lo de Sabbath y lo revuelca aquí, lo que quiera y guste uno, pero es innegable que estamos ante una obra importante, una despedida y un gran momento en la historia del rock y que a sus 74 años y con una enfermedad degenerativa muy extraña que está mermando su salud gradualmente, él puede sacar algo así de contundente mientras muchos jóvenes aspirantes ya quisieran siquiera acariciar este nivel.

De los tracks destacables, podría señalar “Eat Me”, un gran regreso al estilo de “The Wizard” del primer disco de Sabbath, “Under The Graveyard”, con esa lírica tan épica que marcaba en su etapa noventera, “Scary Little Green Men”, o el track que le da título al disco, donde el cantante se sincera y confiesa en cierto modo que él nunca esperó la fama, jamás esperó dejar este legado y mucho menos haber cometido la gran larga y abundante lista de errores que cometió en su vida, tanto a nivel personal como en lo musical y profesional.

En retrospectiva, Ozzy tuvo sus momentos buenos, sus momentos malos, sus momentos ridículos con todo lo de su reality show, sus momentos cursis y sus momentos brillantes, tanto en Black Sabbath como en solitario. Este disco cimenta una gran carrera y comprueba una última vez la versatilidad y estilo que lo caracterizó. Una gran manera de cerrar una carrera, es lo que es.

El disco termina con una pregunta: ¿Venderán té en el cielo?

 

Moy Jiménez

 

Album: Ozzy Osbourne - Ordinary Man

9.2

Letras

9.0/10

Interpretación

10.0/10

Instrumentación

9.5/10

Producción

9.4/10

Replay Value

8.0/10

Pros

  • Un gran disco de despedida que marca el final de una carrera inigualable, con artistas igual de legendarios colaborando y con una gran reminiscencia a lo mejor de Sabbath y a la carrera en solitario de Osbourne.

Cons

  • Sabemos que es una despedida y las despedidas siempre son tristes. Pero se puede retirar sabiendo que hizo bien las cosas.

Moy Jiménez

Periodista / Músico / Aficionado recurrente de datos inútiles pero entretenidos.

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