Album: Radiohead – Kid A (2000)

Kid A es el cuarto álbum de estudio de Radiohead, lanzado exactamente hace 20 años, un día como hoy. Un disco fuera de lo convencional, que logró éxito comercial sin un sencillo oficial o videoclip, quizás por su manera diferente de publicitarlo o quizá por el ávido deseo de la gente de ver al sucesor de OK Computer, el cual por cierto nunca llegó.

Kid A, en efecto, hizo que Radiohead metiera freno de mano a su acelerada carrera, la cual no cesó desde el boom que representó OKC, lanzado en 1997 y que, como ellos documentaron en Meeting People Is Easy, los llevó a un periodo de exhausto y en el caso particular de Thom Yorke, un hastío, un bloqueo mental para componer algo al grado que tomaba una guitarra, intentaba escribir algo o empezar a tocar y tener que dejarla a los segundos, o incluso llegar a destruir algunas por la frustración.

Para Yorke, la música que amó y que le costó mucho trabajar y componer, se había vuelto parte del ruido de fondo del mundo al cual él se oponía e incluso se burlaba en OKC, por lo que todo fue tedioso y pesado. La banda terminó la gira tan hartos de ellos mismos que parecía que todo iba a reventar, entre la presión mediática, los imitadores que empezaban a rondarles y el verse en todos lados, les llegó el momento de tomar un poco de paz. Ed O’ Brien se fué a Brasil a recuperarse de la frustración y Thom, en su nueva residencia en Cornwell, comenzó a crear música en su grand piano recientemente adquirido, mientras escuchaba música electrónica y tomaba influencias de gente como Tom Waits.

Al no haber periodo de gracia para entregar el próximo álbum, la banda intentó en 1999 crear las primeras ideas para el sucesor de OKC, Ed primero propuso el enfoque de crear canciones pop rápidas de un par de minutos para liberar un poco la presión, pero Yorke, no deseaba nada que ver con eso y sus deseos se volvieron órdenes, lo de Ed no prosperó y las sesiones de grabación no fueron para nada productivas.

La banda estuvo intentando trabajar en París por un tiempo considerable, pero sólo lograron ponerse a prueba, ya que no existía nada, no había canciones escritas y temían que el álbum fuera a convertirse en una basura avant-garde que terminara por destruir sus relaciones de amistad y, en menos importancia, su carrera musical.

Cuando las sesiones de París terminaron, la banda había empezado a cambiar sus inseguridades y dar un salto de fé hacia la nueva dirección que tendría el grupo. Ed O’Brien lo describía “Era escabroso, todos nos sentíamos inseguros, soy un guitarrista y de repente, no hay guitarras… o no hay batería, lo que le causaba también problemas a Phil Selway”.  Entonces, la grabación hacía que todos aprendieran a tocar y a crear música y otras técnicas sónicas desde cero; como aprender a usar el Ondes Martenot, sintetizadores modulares, software de computadoras y en el caso de O’Brien, su nueva relación de amor con sustains, loops y delays.

Pero este proceso no fue nada sencillo. Después de un mes de sesiones en París, la banda se mudó en marzo de 1999 a Copenhague durante dos semanas, en la que terminaron produciendo no más de 15 minutos de música, después de 50 horas de grabación. De esos 15 minutos, no hubo ni una sóla canción terminada.

La banda, decidió recluirse y rentar la Mansión Gloucester en Inglaterra, para reestrenar el renovado estudio Canned Applause. Y de nuevo, al inicio fue un periodo difícil en el que la banda no logró nada en lo musical, pero los hizo llegar al compromiso de que si lanzaban el álbum, tendría que ser algo que valiera la pena y los debería tener satisfechos, de otro modo, terminarían su ciclo como grupo.

Afortunadamente, para el final del año, lograron terminar 6 canciones y las cosas parecían tomar forma. Ya para inicios del 2000, Jonny Greenwood sugirió llevar a la St. John’s Orchestra, esta experimentación llevó a la creación de Everything In Its Right Place.

Y, como si fuera una premonición, todo empezó a caer en su lugar, y a partir de ese momento, se crearon 30 canciones en una muy prolífica serie de sesiones, que terminarían formando tanto a Kid A como Amnesiac. Al inicio, Parlophone sugería que fuera un álbum doble, pero la banda no quería eso, e incluso hubo mucha tensión por que no lograban ponerse de acuerdo en el tracklist, eventalmente todo quedó listo y las canciones no usadas en Kid A, terminaron en Amnesiac, el cual siempre he definido como una especie de Kid B por la naturaleza de su origen. Algo curioso es que Knives Out, en total tuvo unas 313 horas de estudio en casi todos los sitios en los que trabajaron y terminó relegada de Kid A.

Como mencionaba, el álbum fue lanzado sin singles, sin videos musicales y con la mínima cantidad de promoción y casi ninguna entrevista. Radiohead decidió que el álbum estuviera disponible en internet para hacer streaming mediante unos widgets controlados llamados iBlip y que algunos videos animados se usaran para promoción online y en canales de videos. Ellos no aparecerían más… la música sería la que hablara en su lugar. En especial, cuando la prensa decía que era el álbum sucesor más esperado desde In Utero (que sucedió a Nevermind, de Nirvana).

Y lo que parecía un suicidio, resultó como aquellas caricaturas de Warner Bros en las que el coyote corta una rama donde está el correcaminos y el árbol termina cayéndose, no la rama cortada: Debutó como #1 en Inglaterra y logró volverse un álbum de platino a la semana. Igualmente se volvió el primer álbum en llegar al #1 en Estados Unidos, y terminó ganando un Grammy para Mejor Álbum Alternativo y una nominación para Álbum del Año, además de haberlo considerado como el mejor álbum de la década de los 2000s, cosa complicada para un álbum que vio pasar 9 años de material que no estuvo a su altura.

Comercialmente, es uno de los álbumes menos comerciales, la música tiene una extraña mítica y un sentido de experimentación poco usual. Además, existía un temor que parece tonto el día de hoy, pero que tenía a los miembros temerosos de que el 1 de enero del 2000, el mundo dejaría de funcionar y perderían mucho de su trabajo realizado con tanto esfuerzo: Ice-Age coming, Ice-Age coming. Lo cual, parece profético en este 2020 de una extraña y curiosa forma.

El álbum inicia con Everything In Its Right Place. No podía ser de otra manera. El tema es la llave que abrió todo el Universo para Radiohead y a partir de ahí, fluyó con normalidad. Thom quería esta canción como la que abriera el disco, por que tenía claro que la falta de guitarras, el uso de loops, sintetizadores y computadoras daría el golpe sobre la mesa de cómo serían las cosas. El tema habla de la obsesión por hacer todo perfecto, no hay grises, sólo hay blanco y negro “There are two colours in my head”. Y todo cayó en el lugar correcto a partir de ahí.

Kid A, el segundo track, toma su nombre de uno de los secuenciadores en el estudio. Aquí, podemos vívidamente ver el camino al infierno: los peligros y los beneficios de la tecnología. Es la visión de Yorke acerca del primer bebé clonado: el lamento del niño robot… la inocencia y lo siniestro conviven en un track completamente alejado a lo que fue Radiohead hasta ese momento. Una referencia a un Flautista de Hamelin tecnológico que te deja un poco consternado… las ratas y los niños me siguen fuera de la ciudad. Un track que te atrapa. Lo desees o no.

The National Anthem es una canción que tiene pocas letras y que transmite esa sensación de estar en medio de un mar de gente, perdido, que te lleva a un lado al que no quieres ir. Nacionalismo, un fervor enfermo. Parece una canción que parece hablar del pasado, pero sin dudarlo, es premonitoria. Cacofonías y sonidos salidos del jazz que mucha gente no aprecia, pero que es lo que distingue a los que la aman de los que la odian. La orquesta hace un trabajo de experimentación maravilloso y las sesiones con Greenwood dieron resultado. Es una locura musicalmente hablando a todos los niveles.

How to Disappear Completely es de lo poco que sobrevivió de la era del OK Computer, incluso aparece en el documental Meeting People Is Easy. El track es curativo, es parte del manejo del dolor que sintió Yorke durante el periodo difícil previo a la grabación de Kid A. El track, tiene un mantra que ha sido repetido tanto en publicaciones, como en individuos que han tomado refugio en la letra, y que fue un consejo dado a Yorke por Michael Stipe, “I’m not here, this isn’t happening’. El uso de guitarras acústicas, el Ondes Martenot y de nuevo cacofonías que aumentan mientras la canción avanza, nos muestran un dolor que no imaginabamos. Es una de las canciones favoritas de Yorke que haya hecho con la banda.

Treefingers es un instrumental que sirve como puente entre las dos mitades del álbum. Una especie de relajación después del maratón emocional y que te prepara para el último empujón, llevándote de paseo por casi 4 minutos a los límites del Universo.

Optimistic tiene todo excepto optimismo “If you try the best you can, the best you can is good enough.” Lo irónico es la canción que más rock tiene en el disco, una casi tribal sección rítmica y unas guitarras sucias te producen una vibra familiar y te hacen recordar que a veces el optimismo de nuestra especie está bastante chafa.

In Limbo llega después de un puente bastante cool entre temas, es un track psicodélico, lleno de partes muy extrañas, pero que te dan ese aire trippy que te hace sentir confundido, perdido. Y esa precisamente es la idea.

Idioteque es una pachanga. Metes en una procesadora de alimentos cosas como el precio de la fama, el cambio climático, el miedo a que los robots nos terminen controlando a nosotros, le pones un litro de Kraut Rock, una barra de electrónica, sazonas con un beat bailable y le dejas caer la paranoia por un futuro incierto. Es un clásico de la banda, una experiencia religiosa y un temor a lo que pueda pasar cuando la escuchas en vivo. El suelo retumba, tu corazón palpita, la gente se posesiona en el baile desenfrenado y pareciera que no quisieras que terminara nunca.

Morning Bell habla de una relación que termina, de la perfecta distribución de los bienes materiales para que no haya por qué sufrir y que todo sea equitativo para ambas partes, dividir a los niños a la mitad, así no hay quién tenga más que el otro. La guitarra de Jonny es la tormenta que precede a la calma final. Un tema que en mi opinión es un tema infravalorado y que mucha gente no le da la importancia que debería. Es un increíble track, de inicio a fin.

Motion Picture Soundtrack es el cierre perfecto para este álbum: un cuento acerca de la fama y cómo te lleva a la soledad, a perder tu propia cordura. El órgano le da un aire muy oscuro, muy sombrío, luego llegan notas celestiales que te hacen sentir incómodo: “I will see you in the next life”. Entonces analizas si así será el final de la vida. De repente, un silencio que parece eterno y luego un ataque sónico que te hace pensar que el destino final no es el que pensabas. Y de nuevo silencio. El fin.

El álbum es una reflexión de estos individuos, sus miedos, sus errores y sus demonios, un suicidio comercial, una explosión de creatividad, la apertura de la conciencia para producir música que de otro modo, no hubiera existido. Hubiera habido un álbum como OK Computer que les hubiera mantenido en las portadas de las revistas, de los portales, todo el día rotando en radio y MTV, que los hubiera llenado de dólares, pero que al final, como hemos visto, se hubiera comido el alma de más de uno. Afortunadamente no sucedió y crearon un álbum que podrá ser llamado de los mejores del Siglo XXI, cosa nada mala para un disco grabado en el primero de sus años.

Una obra maestra que mientras pasa el tiempo, más significado y más relevancia tiene. Lo amo al desgraciado. Hasta el cover en 8-bit del álbum es una maravilla.

Felicidades, Kid A.

 

Lerxst

Album: Radiohead - Kid A

9.9

Letras

10.0/10

Interpretación

10.0/10

Instrumentación

10.0/10

Producción

9.8/10

Replay Value

9.5/10

Pros

  • Todos. Es increíble. Amo cada uno de sus temas y podría tener octillizos con él.
  • La versión de 10" de Parlophone es una maldita maravilla. Pero la versión de 2 LP de XL igual se sacó un 10. Muy bien por ellos.

Cons

  • Ninguno. Neta. Ni en el 2000 le puse peros, y eso que OK es uno de mis Top 3 ever.

Lerxst

Lersxt nace hace muchos años en una tierra lejana. Actualmente busca la cura para el COVID-19 autotosiéndose. Se dice que disfruta de todo tipo de música, especializándose en cosas raras, viejas y poco comunes. En sus ratos libres hace cosas como la NaTA.

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