Album: Led Zeppelin – Led Zeppelin III (1970)

Un álbum que no está tan “quemado” como los demás álbumes, no ha sido tan “covereado” en los antros por bandas que no quieren tocar nada más, un álbum que muchos consideran el “acústico” de Zeppelin y le hacen el feo, pero que tiene momentos tan buenos que lo hacen un verdadero referente para los que amamos la música. Y a Zeppelin.

En este álbum, parece que como muchos artistas que logran el éxito de manera súbita y repentina con una fórmula, buscan quitarse el estigma que los persigue e intentan ampliar sus horizontes musicalmente hablando, para demostrarles a todos (y demostrarse a sí mismos) que pueden hacer algo distinto. Y aunque hubo gente que los acusó de querer volverse una especie de Dylan/Simon and Garfunkel, la verdad surge desde la concepción del disco y el lugar donde fué concebido. Como ejemplos, Band on the Run no hubiera sonado igual si no hubiera sido grabado en Lagos, Nigeria. O la “trilogía de Berlín” de Bowie (Low, “Heroes” y Lodger) hubiera sonado distinta si la hubieran hecho en Brasil. ¿Y si los Bee Gees no hubieran ido a Miami? No existiría nada de su sonido de R&B característico que terminó evolucionando a una música disco mortal.

Los de Zeppelin, para grabar este álbum, se trasladaron a Bron-Yr-Aur, una colina de campo en Gales construída en el Siglo XVIII donde literalmente pudieron escribir material, y tocar a cualquier hora del día y de la noche a la luz de las velas con un ambiente campestre, con total aislamiento del mundo exterior, con incluso una limitada cantidad de energía eléctrica y rodeados de la naturaleza. Un ambiente de ensueño donde podían hacer lo que fuera sin molestar ni ser molestados. Sin cumplir con un horario ni apurarse por que alguien más tiene apartado el estudio. ¿El resultado? Un álbum más acústico, e incluso más democrático, ya que al estar la banda todo el tiempo enfocada, las decisiones no quedaban únicamente a cargo de la tiranía light de Jimmy Page, por lo que se logró un balance entre música eléctrica poderosa y una sección acústica que verdaderamente se agradece, en especial al paso de los años.

El álbum arranca con una canción que sirve de puente entre el Led Zeppelin II y lo que es el nuevo sonido de Zep: Immigrant Song. Una canción de menos de 2:30 de duración, pero con una línea de bajo endemoniada por parte de John Paul Jones y una batería que a más de uno le dejó una cicatriz en el oído y en el cerebro, ya que te corta como katana en película de ninjas (musicalmente hablando). Una canción extremadamente poderosa que te hace dice “Somos Led Zeppelin” y que no tengas duda alguna que lo son antes de pasar al siguiente track, su primer acercamiento a lo acústico con “Friends”. Continúa “Celebration Day” que tiene un riff de rock muy marcado y una ejecución de Plant muy potente. Esta canción casi no llega al álbum, debido a que en el master tape, el intro original fue borrado por accidente, pero afortunadamente, extendieron la nota final de Friends para empatar los tracks, salvando el problemón que tenían encima.

“Since I’ve Been Loving You” es la que hace que el disco valga la pena, aunque el resto fueran grabaciones de eructos y flatulencias, esta canción, uno de los himnos de Zeppelin, y una de las mejores canciones de blues rock de todos los tiempos es una obra maestra, perfectamente armada, con una cantidad mínima de overdubs, la canción más complicada de grabar de todo el álbum, con una duración de más de 7 minutos es una verdadera locura por parte de cada miembro de la banda. John Paul haciendo que el órgano Hammond llore y de un ambiente intensísimo al track, usando los pedales para marcar la línea de bajo y retocando el increíble trabajo de Page, mientras que Bonzo saca lo más que nadie le pudo sacar nunca a una batería Ludwig Speed King, y la voz de Robert Plant es potente, intensa, increíble. Incluso en vivo logra sacar aún más potencia lo que en mi caso me dejó mudo por días. No es de humanos.

“Out on the Tiles” es básicamente un día de campo para John Bonham, mientras Jimmy Page le acompaña con un riff de guitarra pegajoso y lleno de alegría. Este track parece más una improvisación y es de lo que más suave se te va del álbum. “Gallows Pole”, “Tangerine”, “That’s the Way”, “Bron-Y-Aur Stomp” y “Hats Off to (Roy) Harper” forman parte del lado B, un lado completamente acústico en donde podemos disfrutar de las nuevas facetas creativas de la banda, resucitando algunos temas viejos (Tangerine fue escrita aún cuando formaba parte de The Yardbirds, por ejemplo) y explorando nuevos instrumentos como la mandolina en Gallows Pole y las cucharas en Bron-Y-Aur-Stomp (la cual era eléctrica y originalmente se llamaba Jennings Farm Blues, al ser compuesta en 1969, incluso en las remasterización de los álbumes lograron añadirla en los tracklists de las versiones extendidas).

Desafortunadamente el cierre del álbum no es la explosión orgásmica que muchos hubieran esperado, la voz distorsionada de Plant se escucha bastante mal, muy lejana, el efecto le mata toda la potencia que le quiso poner a su voz. Y la guitarra de Jimmy tocada con slide no está mal, pero no es lo mejor del álbum. La canción es una retacería de canciones blues muy viejas y es un tributo a Roy Harper, por quien Jimmy tenía gran respeto por no haberse vendido nunca (Roy Harper es la voz en “Have A Cigar” de Floyd, por si no lo ubicas).

Led Zeppelin dejó de hacer grandes álbumes para dedicarse a hacer álbumes monstruosos, y este álbum quizá es donde se notaba el punto más alto de sus capacidades. Led Zeppelin IV sería el álbum más popular y no hubiera existido sin este paso. Hay que aprender a bailar funky para saber defensa personal. Algo así.

Oh, el álbum original tiene una portada muy chingona que viene recortada en ciertas partes, y debajo posee un disco laminado el cual giras y puedes ver cómo cambia la portada, que de por sí tiene un diseño psicodélico y mucho más arriesgado que cualquier otro álbum de la banda (cosa que suena extraño, ya que el álbum no es para nada progresivo ni psicodélico).

Felices 50, LZIII

 

Lerxst

Album: Led Zeppelin - Led Zeppelin III

9.8

Letras

9.5/10

Interpretación

10.0/10

Instrumentación

10.0/10

Producción

9.5/10

Replay Value

10.0/10

Pros

  • Led Zeppelin en el punto más alto de sus capacidades. Una obra de experimentación hacia el folk y lo acústico que suena increíblemente bien.
  • Since I've Been Loving You. Punto.

Cons

  • Hats Off to (Roy) Harper no encaja, y menos al cierre del álbum. Por algo nunca la tocaron en vivo. La tiranía de Page tenía que salir en algún punto en el álbum más democrático de la banda.

Lerxst

Lersxt nace hace muchos años en una tierra lejana. Actualmente busca la cura para el COVID-19 autotosiéndose. Se dice que disfruta de todo tipo de música, especializándose en cosas raras, viejas y poco comunes. En sus ratos libres hace cosas como la NaTA.

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